12/3/12

Cto. por equipos de Catalunya: 7ª ronda "balsámica"

Seguimos con los marcadores ajustados. Este año sin sufrimiento no hay victoria. Cierto es que realmente ayer no pareció peligrar la victoria, pero con las partidas que se nos giran últimamente, se hizo eterno alcanzar el medio punto de la victoria.

El día arrancaba con unos primeros rayos de sol fantásticos que preveían el buen día que finalmente hizo. Los santmartinenses arrancábamos desde distintos puntos. 5 de ellos habían quedado en la puerta del club. Con algo de retraso sobre el horario previsto se dirigieron a buscar a otros 3 que esperaban en Meridiana/Frabra i Puig. Así que seguramente debieron salir cerca de las 8 de la mañana. Paralelamente Paco iba por su casa y yo también desde otro punto.

Ya a las 7:45 estaba hablando por móbil con Monluis, animándonos de buena mañana (de poco nos sirvió a ambos). Sobre las 8:10 salía desde Canet. El Tomtom me pedía ir dirección Girona para coger por Banyoles, pero en un claro intento de manipularlo, decidí obviar la recomendación para ir por Sils, Riudaneres, Santa Coloma de Farners, Anglés, Amer, Les Planes d'Hosteroles, Sant Feliu de Pallerols, La Vall d'En Bas, ... hasta llegar a Olot; siguiendo una ruta espectacular de paisages, en la que Ricard hubiera disfrutado viendo tanto papel, perdón, quiero decir árboles.

Jejeje, al cabo de un rato pensaba yo para mis adentros, jorrrr, con mi música, mis gafas de sol y la tranquilidad de una carretera sinuosa y de disfrute para conducir: "vaya gol le he marcado al Tomtom viniendo por aquí, 20 kilómetros que me ahorro y encima de lujo". Hasta me permitía la licencia de ir llamando al otro conwoy:

- yo: "que pasaaa Monnnnnn..., vamossss que hoy tengo buenas vibraciones,... "
- Mon: hola monnnn, que tal, por donde vas. (Susurros de fondo del resto del pasage, seguro que alguna crítica estaba cayendo).
- yo: " ni pu.. idea (luego descubrí que esta en Anglés), pero llegaré bien, jajaja (iluso de mi). Venga nos vemos en un rato".

Nada, todo iba sobre ruedas. Pero de pronto se truncaron las mejores intenciones. Llegando a no se que pueblo, obvié una señal que indicaba Olot porque el Tomtom me enviaba recto en una desviación. Como ya le había engañado viniendo por aquí en lugar de ir por Girona-Banyoles, decidí no tentar más a la suerte y hacerle caso. Inútiles. Yo, y el tomtom. La señal que indicaba a Olot era una circumvalación al pueblo. Inútil el Tomtom por no conocerla y yo por hacerle caso (mi Tomtom ya acumula historias para no dormir). Me metí de bruces en la calle principal del pueblo y me encontré unas cuantas vallas que cerraban el paso por una de esas ferias dominicales. Venga empezar a coger calles muy secundarias, el Tomtom volviéndose loco recalculando rutas. Acabé en un camino de cabras, del que tuve que darme la vuelta y desandar lo andando para acabar en le desvió que ponía Olot, jodido tomtom.

Pero nada, retomando camino pareció volver todo a la normalidad. Jajaja, iluso otra vez. Como es normal por estas carreteras vas rebasando ciclistas. Así llevaba desde que salí de Canet. Algo normal y habitual a esas horas. Ver a esos ciclistas que se hinchan de kilómetros con la excusa de hacer deporte, cuando en realidad son como nosotros, que con la excusa de ir a jugar el domingo, en realidad solo pensamos en la comida de después. Así adelantabas a un par, luego a otro, más tarde a tres, ... Hasta que de golpe me veo unos cuantos ciclistas y un vehículo algo escorado a la izquierda con un letrero precioso: "FIN DE CARRERA". Joderrr, pensé yo. Poco a poco íbamos rebasando a más ciclistas, pero la velocidad media era de 20 por hora. El reloj corre que se las pela cuando tienes algún inconveniente de estos. Llegaré, no llegaré, llegaré, no llegaré, llegaré, no llegaré, ...; deshojando la margarita iba yo con un cabreo súbito. De pronto el coche de fin de carrera se para en la cuneta y podemos avanzar. Eso era en un pueblo o una agrupación de casas (yo creo que era Sant Genís).

Uffff, deben haber acabado aquí pensé. Vamos que aún llegaré a la hora. De golpe tras una curva, una retención de la ostia. Una fila india de coches y ciclistas, muchos ciclistas, grupos de ciclistas, montones de ciclistas, ....; separados entre sí. Velocidad de crucero. La hora volaba: 09:10, 09:20, 09:30, ...; Me llaman los compañeros para ver como iba. Yo tranquilizándolos claro, que les iba a decir, tranquilos ya llegare, vamos a 20 y estoy a 10 kilometros, matemáticamente era posible, auqnue después las matemáticas nunca cuadren en estos casos. Pero el tiempo se consumía de una forma bárbara.

De pronto, tras ir un buen rato tras la estela ciclista, veo que al llegar a un desvío, coge todo el pelotón hacia la izquierda liberando la carretera que tenían secuestrada hasta el momento. A correr¡¡¡. La suerte me asistí de nuevo. Iba a llegar a tiempo. Nuevo problema (si yo compro un crico y me crecen los enanos), había feria en la zona del local de juego. Tras una vuelta y no encontrar estacionamiento, no lo dudé, me fui de cabeza a un párquing que hay al lado del local de juego. Aún así entré en la sala a las 10:05-10:10. Mis contrincantes me quisieron dar el susto final diciendo que había perdido por tiempo porque sólo había 30 minutos para ello. Menuda broma si lo que intentaron es hacer un chiste, por suerte estaban ellos equivocados, eran 60 minutos. Tras las filigranas que hice para llegar, sólo hubiera faltado que hubiese perdido por tiempo, aunque para lo visto al menos hubiera tenido una buena excusa, jeje.

Una vez relajados y puestos en la labor, el match comenzó con los ingredientes habituales: tensión, pasión, ... (?). El primero en acabar en esta ocasión fue Evarist Pérez, que tras la apertura empezaron a cambiar piezas a mansalva, quedándose solo con las torres y una oferta de nuestro jugador acabó con el empate final. Poco después, Eric Sánchez ganaba su punto en una partida que ya se veía venir el desenlace final. Era el 1,5 a 0,5 a nuestro favor. La mañana encarrilaba bien.

Pero pronto se torcían las cosas. Perdía Ricard Llerins tras una partida extraña con un caballo que disfrutó de muchas casillas del tablero tras llegar a completar una figura poliédrica que sólo Ricard comprendía. Además perdía yo tras una entrega de peón que resultó poco adecuada, una lástima en una partida que iba para tablas si no lo entrego. Era el 2,5 a 1,5. El Olot nos había dado la vuelta al marcador y encima una partida que parecía favorable se nos había dado la vuelta.

Al cabo de un rato algunos devolvieron la tranquilidad. Oscar Ruiz ganó una partida de esas que sólo él sabe ganar. Estrategia pura y dura. Intuición devastadora y una gran seguridad en sus recursos. Francisco Núñez también quiso reivindicarse y ganó en un estilo totalmente antagónico: táctica pura, posiciones complicadas, ataques cruzados y final feliz dando espectáculo ambos jugadores. Era el 2,5 a 3,5 a nuestro favor; pero no todo era oro.

Les seguía Jose Aranda con unas tablas tras una partida con amenazas posicionales continuas por ambas partes (mucho ruido y pocas nueces) donde acabaron llegando a una de esas posiciones donde buscar el punto es jugar a la ruleta rusa. Posición igualadísima que provocó la petición de tablas de su rival. Nuevamente el contrapunto estuvo en Miquel Fernández-Díaz con otra partida de esas que sólo él sabe disputar. Jaque por allí, jaque por allá, movimiento complice para la siguiente tanda. Juega su contrario y nuevamente jaque por allí, jaque por allá y nuevo movimiento complice. Total que finalmente consigue la posición que busca y se prepara para el zarpazo final. Jaque por allí, jaque por allá, jaque por aquí y zasss¡¡¡, movimiento complice final. Su rival mareado de tanto maratonear con el rey, desorientado del cambio sutil de posición se deja el mate en una (aunque la amenaza ya era imparable igualmente). Era el 3 a 5 para los santmartineneses. Se relajan los sudores, pero aún tocaba sufrir.

En penúltimo lugar acaba Luis Sánchez. Tras tener una posición prometedora que provocó la petición de tablas de su contrario. Las denegó (síntoma de que se sentía en mejor posición y que no era consciente de la "cagada" que iba a pegar a continuación) para inmediatamente realizar una jugada que se deja pieza por dos peones. Hace la prueba y las tablas las solicita él porque a pesar de la pieza parecía que el rey contrario estaba sobreexpuesto; pero su contrario no pica y poco a poco levanta el vuelo para imponerse sin darle opción a la sorpresa a Monluis. 4 a 5 y todas las miradas se giraron a la última partida.

Josep Maria Vázquez estaba jugando un final de torres con peones de más, pero todos separados entre sí. En una jugada parecía ganar fácil y en la siguiente te asaltaban las dudas. A todo esto, ambos jugadores jugando a los 30 segundos de incremento. Sudores fríos en un par de ocasiones en las que el reloj de Josep Maria se acercó peligrosamente al -0:00. Un final que seguro se ganaba, pero con más tiempo. Con esos segundos era una tómbola jugar una floja que ocasionará un problema. Al final Josep Maria debío notar, percibir, sentir los ¡¡glubs!! del tiempo de los mirones y prefirió asegurar las tablas que exponerse a un error fatal que en realidad podía darse en cualquier bando. Era el punto del equipo, seguramente el de la tranquilidad de la temporada y sacrificó su partida por ello. Ahora no recuerdo si uno de sus peones blancos estaba en a6 o en a5. Si estuviera en a6 realemnte estaba muy ganada según rybka (+-4.73). Si estaba en a5 las opciones eran reducidas (0.32). Era el 4,5 a 5,5; la segunda victoria consecutiva y seguramente la tranquilidad para este año.

Tras el match dimos una vuelta por el mercado gastronómico de Olot para hacer boca. De ahí a los coches para ir a comer a Cal Fuster. No estuvo mal, vamos tras la experiencia de Girona del año pasado nada esta mal, pero desde luego no fue lo que esperabamos. Ricard y otros santmartinenses que ya habían estado en el sitio con anterioridad nos hablaron bien del lugar, pero el exigente paladar del equipo A no pensó lo mismo tras la experiencia. Barato si fue, con hambre tampoco es que nos quedaramos, pero uno espera comer en Olot lo que no puede comer en Barcelona fácilmente. En próximas ocasiones veremos el Hostal del Ossos que tenía una pinta estupenda cuando pasamos por delante. De todas formas las patatas de olot y la parrillada de carne (ejem) fueron los platos estrellas. También unas croquetas "voladoras" con las que Paco quiso hacer malabares de forma súbita, un artista que evitó que cayeran al suelo. Pero el plato estrella fue el Zoo LOCO, un postre, que no quiso pedirse Eric porque se sentía intimidado por el resto. Y eso que insistimos reiteradamente en que no se cortara, hasta le dejamos que repitiera postre si quería.

En la comida descubrimos que a Eric le gustan mucho las patatas congeladas de bolsa (jeje), ya que en ambos platos (primero y segundo) las llevaba de acompañamiento. El problema es que como no las marcó, hubo cachondeo si eran las mismas en las dos ocasiones, ya que no se las comío en el primero y nos pareció reconocer alguna en el segundo (las risas aún resuenan). Hubo quien insinuó pedir unas patatas con en cucurrucho de papel para el camino y así comprobar después de marcarlas si seguían siendo las mismas (no lo hicimos por pudor). También hubo insinuaciones a un Rf8 que realice voluntariamente, jugada de maestro que las mentes mortales no llegaron a comprender, jeje (Rybka si me entiende, aunque debe ser el único en este planeta). Nos metimos con el caballo de "carreras" de Ricard que también el sólo comprendió (ni en los mejores momentos cubistas de algún pintor llegaron a recrear tal figura). Aunque yo había perdido, no desaproveche la ocasión de meterme con Monluis que tambien acabó como yo, jeje. Estuvo bien no dar tablas cuando puedes darle el punto entero a tu contrincante, son cosas del desvanecimiento de la edad como le digo siempre, jejeje. Con Paco no tocaba meterse ayer porque hizo una gran partida, aunque Ricard (nadar contracorriente es innato en Richy) no opinaba igual, era el único por eso. Josep Maria era inmune porque había dado el punto de la victoria al equipo, así que disponía de inmunidad. Eric estaba feliz (si no fuera por las patatas) con una plácida victoria que al parecer estuvo pidiendo en silencio para sus adentros antes de que ocurriese. Su contrincante le escuchó y erró al momento. ¿Será brujo Eric?. Con Oscar no hay quien se meta porque siempre ha cumplido este año (menos con Ibañez, pero eso se lo recuerda el sólo). Con Jose tampoco toca meterse, más ahora que esta entonado, pero siempre acaba siendo objetivo igualmente, serán las confianzas tras 24 años en el club. Es nuestro "mestre" de siempre y le procesamos "cariño" (?). Evarist se salvó a medias porque tampoco perdió, pero ya caerá en el rondo de autocritcas de "equipo", todo llega Aún así pilló un poco por "borrarse" tempranamente con las tablas. A Miquel tampoco se le criticó, pero es que su victoria fue balsámica para el equipo y no merecía ser criticado.

También hubo para David Vivancos y Javier Ríos por aconsejarnos el sitio donde comimos. La conclusión a la que llegamos es que fue una venganza, jejeje; ya pagaran por ello. Hubo para más, pero no los puedo nombrar aquí. El día fue completo porque ningún equipo nuestro perdió y además Eduard Pariente, jugador santmartinense, había sido papá el día de antes. Dicen las malas lenguas que cuando lo tuvo en brazos lo achuchó con el grito de Barça, Barça, Baaaarrrça!!! (en el último grito hay que imaginarse al pequeño volando a unos centímetors de las manos de su progenitor, en las dos primeras no). También dicen que lo vieron partir hacia Santander ese mismo día para incentivar al niño rápidamente ... Para acabar tocó la foto de rigor, al estilo "congresista" de nuestro socio Roger Salvo.

De izquierda a derecha: Miquel, Josep Maria, Evarist, Paco, Óscar, Eric, Jose, Ricard y los Mon: Pablo y Luis.

4 comentarios:

Roger dijo...

Hombre Pablo, veo que te ha gustado nuestra foto. Gracias por publicarla en tu blog, mucho más mediático que el mío. Ahora que ya estáis salvados, sin nervios, ganareis las dos rondas que quedan y quedareis en un puesto más acorde con vuestra categoría.

El año próximo prefiero que sigamos en grupos diferentes, así no nos hacemos daño. No crees?

Saludos cordiales.

Monpablo dijo...

Si, tus reportajes fotogrñaficos siempre son buenos. A nosotros Ricard siempre intenta liarnos para las fotos, pero algunos tienen urticaria a las cámaras, jeje.

Lo bueno de tocarnos jutnos es que es como jugar enc asa, y no madrugar para ir a jugar. Separados al menos es cierto que cada uno se busca las habichuelas sin hacerse daño.

Josep Maria dijo...

Que pedazo de crónica la de Pablo, me he reido mucho. Pablo es un artista, y no sólo en ajedrez ( y que me perdone Evarist :-) )

Amunt Sant Martí !

Josep Maria

Jordi Sabater dijo...

¡Qué bueno Mon! Haces de coche-escoba del Tour de Francia y claro, luego te falta tiempo y acabas haciendo el Tom-Tom en la partida. Si es que no tienes remedio, je, je.