14/2/11

Por equipos de Catalunya 2011, 3ª ronda: "al fin del mundo"

Este domingo tocaba ir a jugar a Montmeló. En principio un lugar cercano que nos suponía 25-30 minutos de desplazamiento y con esas intenciones nos dimos cita a las 8:30 (alguno aún se queja de lo mucho que lo habíamos hecho madrugar y con razón) de la mañana para poder llegar con el suficiente tiempo de tomarnos un cortadito con tranquilidad antes de comenzar el match. ¡¡¡ Qué ingenuos!!!. Desconocíamos que nos íbamos a perder más que los de la serie "Perdidos". Al menos los estómagos iban algo entretenidos digeriendo los churros que gentilmente Paco Núñez había traido para amenizar el tiempo a primera hora de la mañana.

Viajábamos tres coches y dos "Tom Tom's" (la máquina que así se llama y el dueño de la máquina por llevársela para nada). En perfecta procesión circulante salimos por avenida Meridiana en busca de la autovía que nos iba a dejar en Montmeló. ¡¡¡Ja!!!. Nada más lejos de la realidad. Mientras circulamos por la autovía todo fue bien, pero al dejarla en la salida que ponía Montmeló nos sentimos engañados, ultrajados, divertidos y perdidos, mas perdidos que un pulpo en un garage. Y el tom tom seguía sin funcionar y "colgado" y como Monluis no llevaba agujas de coser (como puede ser que no lleve un kit básico de supervivencia) en el coche pues no podíamos resetearlo (inutilidad de aparato).

La cuestión es que al salir de la autovia por donde ponía entrada a Montmeló acabamos en medio de largas carreteras medio abandonadas de polígonos industriales o en medio de la nada que solamente se sostenían por letreros de "Ruta Alternativa"; pero ruta alternativa a ¿dónde?. Vaya forma de tomar el pelo a los que por allí se desplazan. Además, en medio de una bruma (o era niebla) que hacía más tétrico (o era patético) el viaje. Si hubieran soltado zombies por esa zona no hubieran desentonado (o tal vez los había).

Lo único que vimos por esos parajes de Dios mientras dábamos vueltas y vueltas sin saber nunca hacia donde no dirigíamos, fue un "humano" corriendo como un poseso (y no iba en chandal ni ropa de deporte), lo que indicaba que huía despavorido por alguna razón que no entendemos aunque nos la podemos imaginar en una zona llena de fábricas (o huía de los zombies). También cruzamos como unas cuatro veces el río, lo que ya nos hacia entender que bien no íbamos. Pero !!!eureka¡¡¡, cuando ya nos sentíamos perdidos (y sin cortadito) se nos hizo la luz en el camino y se abrió ante nosotros un grupo de casas que poco a poco se tornaba en pueblo o villa. ¡¡¡Sí!!!, no sabíamos como pero estabamos dentro de Montmeló.

Tocaba la segunda parte. Localizar el local de juego. Tras varios intentos de alcanzar el otro lado de las obras del AVE, decídimos que no deseábamos volver a esos polígonos de Dios y aparcamos los coches para ir andando. Y con unos 4 minutos de retraso y sin cortadito alcanzamos las instalaciones de juego. Bonita masía. Con buen criterio, los jugadores del Montmeló, no habían apretado los relojes (gesto que se agradece). Deben estar acostumbrados a que los contrarios se les pierdan, jejeje.

Después de la odisea, pudo comenzar el match con normalidad. El encuentro comenzó normal con buenos síntomas para nosotros. Parecía que algunas partidas podían darnos buenas vibraciones, pero que cruel es el ajedrez y como cambian las cosas en poco tiempo. Los puntos tardaron en empezar a subir al marcador.

El primero fue Monluis al firmar unas tablas que se pensó un buen resultado mirando la posición en crudo; pero parece que a pesar de lo que se veía, el blanco debía jugar muy fino para decantar lo que a simple vista parecía ventaja. Dimos por buenas las tablas. Eran sobre las 12:15 del mediodía. En poco tiempo una partida de lo más extraña cayó de nuestro lado al ganar Miquel. Con 1,5 a 0,5 parecía que se nos enderezaba el match sin sobresaltos. Pero !!!hete aquí¡¡¡ que comenzaron las sorpresas. Los efectos del tiempo hicieron mella en la partida de Francisco Núñez; primero dejándose la ventaja y después dejándose el punto por tiempo (la situación se torcía). No paso casi tiempo de ello que Ricard Llerins abandonaba despues de una partida donde no dió una a derechas tras un comienzo que parecía decantarla a nuestro lado (que bien lees las partidas Óscar). Al cabo de unos minutos el buen hacer de Eric Sánchez devolvía el empate al marcador tras una convincente maniobra que era decisiva para rematar la posición. Eran las 12:40 aproximadamente y todo seguía igual: 2,5 a 2,5.

Para nuestra suerte las partidas de Monpablo y de Evarist Pérez cayeron de nuestro lado poniendo un amenazador 4,5 a 2,5 en el marcador. No parecía que debiéramos pasar apuros, pero se sufrió un poco hasta que se resolvieron el resto de partidas. Erik Martínez empató un posición que ya dejaba ver ese resultado. Y quedaron los dos primeros tableros en sendos finales de características muy diferentes. José Aranda se acabó imponiendo en un final con calidad de menos, pero dos peones de más donde el apuro de tiempo de ambos condicionó (sobre todo a Xavier Ávila) el desenlace. No pasó ni un minuto que acabó también Óscar Ruiz tras ganar un laborioso final de caballos con peón de más. El resultado de 7 a 3 final parece decir que fue un match fácil, pero no fue así o al menos, algunas fases del mismo, no parecía que fuese a finalizar tan ampliamente.

Tocaba volver al barrio, a nuestra sede social 2 para dar cuenta de un tapeado "bravero". Pero no contamos con la situación de que debíamos salir de Montmeló y encontrar la autopista. Xavi Ávila nos dió unas claras indicaciones que quedó claro poco después que no supimos interpretar porque para nuestra desgracia fuímos a dar con las penosas carreteras de la mañana (parecíamos estar en el juego de "Fallout Las Vegas". Tras tener claro que nos íbamos a perder, Monluis intentó que un peatón que por allí pasaba (este no iba corriendo) nos sacará del apuro. Cuando nos contestó ya nos ofreció dudas, pero cuando hicimos lo que nos dijo nos acordamos de más de un miembro de su familia. Nos comimos como unos 6 kilómetros haciendo un recorrido a un circuito (que no era el de Montmeló) en forma de 0 para volver a salir en el mismo sitio que estábamos cuando el "amable" peatón nos informó (si llega a estar a la vuelta le pateamos los higadillos). Y seguíamos rodeados de esos letreros tan simpáticos: "ruta alternativa".

En la rotonda probamos otra de las direcciones y cuando nos dimos cuenta íbamos casi paralelos a la AP7, pero como no, en dirección inversa a Barcelona. No sabemos como, pero tras alguna que otra rotonda y de ir haciendo elecciones al azar (porque mal señalizado esta el tema, de eso no cabe duda) dimos con una señal informativa que ponía AP7 dirección Barcelona. Como celebración por el gran momento de éxtasis al sabernos triunfadores de poder volver a casa, los tres coches dimos dos vueltas a esa última rotonda entre grandes carcajadas (y un poco de acojone, todo hay que decirlo, porque el coche parecía una barca dando ese giro interminable) como ofrenda a los dioses que nos habían "revelado" el camino a casa.

Alcanzada la autovía, llegar a nuestro lugar de encuentro postmatch fue coser y cantar. A todo esto el tom tom seguía declarado en huelga. Ya sentados los diez jugadores entre las mesas del bar dimos cuenta de la serie contínua de bravas, patas y morros aderezadas con coca-colas, claras y alguna que otra pinta de cerveza. Tocaba reirse de todo lo acontecido en esa matinal tan accidentada. Como dato anecdótico para los anales del club, Pablo Castillo lograba la victoria 100 en el por equipos sobre 206 entorchados y con ello se convertía en el primer jugador de la historia del club en alcanzar cifra tan redonda.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Bona matinada. Doncs sí, convençut que com a mínim un zombie per la zona a aquelles deshores hi havia. Fins i tot et puc assenyalar on es trobava situat: seient del darrere del cotxe de l’Evarist, just darrere de Ricard. Per altra banda, valorar la posició de Ricard no em sembla mereixedor d’elogi.

monpablo dijo...

Ves Óscar como algún zombie llegó a ver aquel que corría despavorido ...

MonLuis dijo...

Felicidades por partida doble brother, por tu victoría nº 100 y por las crónicas divertidas y realistas que escribes!
Un abrazo hermano!!!

monpablo dijo...

Gracias Mon, aún me saltaban los lagrimones de la risa recordando los giros a esa rotonda.

Patty dijo...

Os han timado con los Tom Toms porque no es la primera vez que tenéis aventuras...

Enhorabuena a Monpablo y que sumes cientos de victorias más:-)

Jordi Sabater dijo...

¡Dios mio qué bien se está en el "B"!

Es que a mi los Zombis esos del Thriller Maikelyacksoniano me dan un poco de cosita, je, je.

monpablo dijo...

Bueno, estaba vez el tom tom no llegó ni a dar una sola indicación, jeje, ya se declaró en huelga antes de que debiera comenzar su trabajo. Pero sí, no es la primera vez que "este" tom tom se cubre de gloria.